El apio es un tallo grueso, jugoso y lampiño, asurcado y ramoso, con hojas largas y hendidas. Se come crudo en ensaladas o cocido en distintos guisados; seco pulverizado se utiliza para dar sabor a determinados platillos.
Procedimiento de conservación que consiste en sumergir durante un periodo más o menos largo en un líquido formado por vinagre fuerte y diversos condimentos, pescados (atún, sardinas), o carnes (perdices, conejo, etc).