El boli es una bolsa de plástico usualmente en forma de tubo, que se rellena de agua saborizada o jugo para posteriormente congelarla y hacerla hielo, se consume como refrigerio.
El bote es un recipiente cilíndrico de dimensiones variable, de boca ancha y con tapa que sirve para almacenar alimentos. Usualmente es de metal y puede o no tener asas.